Córdoba Celeste: Belgrano avanzó y eliminó a Talleres
- El Ancla, en Centro de Medios

- 16 may
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El sábado pasado, la provincia se paralizó por una nueva edición del clásico cordobés entre Belgrano y Talleres. El encuentro, correspondiente a los octavos de final del Torneo Apertura de la Liga Profesional, dejó uno de los capítulos más importantes en la historia reciente entre ambos equipos.

En las horas previas al partido se vio un ambiente cargado de color y pasión por parte de los hinchas de Talleres los cuales armaron toda una fiesta dentro y fuera del Kempes, aunque a pesar de toda la fiesta también ocurrieron hechos repudiables, ya que al momento de la llegada de los colectivos de Belgrano con sus directivos, jugadores y cuerpo técnicos recibieron varios impactos de proyectiles lanzados por simpatizantes de la T a muy pocos metros de la entrada al estadio. A pesar de estos hechos la previa y el partido se pudieron realizar con normalidad.
Con un gol de Francisco González Metilli, Belgrano derrotó 1-0 a Talleres en el estadio Mario Alberto Kempes y avanzó a los cuartos de final del certamen. El partido estuvo cargado de tensión y contexto: por un lado, el Pirata buscaba cortar una racha de 20 años sin vencer oficialmente a la “T”, algo que sus hinchas hicieron sentir desde el banderazo realizado un día antes en el Gigante de Alberdi, donde asistieron más de 30 mil personas. Del otro lado, el Matador tenía la obligación de imponerse ante su gente y ganar el encuentro luego de una serie de siete empates consecutivos.
El trámite del encuentro fue electrizante y cargado de nervios. Sin embargo, el equipo dirigido por Ricardo Zielinski jugó un partido inteligente, con personalidad, experiencia y una idea clara. Talleres, en cambio, nunca encontró la claridad necesaria para un compromiso de semejante magnitud, ni siquiera con el aliento de su gente en el Kempes.
El único gol de la tarde llegó a los tres minutos del segundo tiempo, luego de una jugada que combinó virtudes de Belgrano y errores defensivos de Talleres. Lucas Passerini, una de las figuras del encuentro, mostró el sacrificio y la inteligencia con los que se disputan esta clase de partidos y asistió de taco a Francisco González Metilli, que apareció dentro del área para definir con un zurdazo que va a quedar en la memoria de los hinchas piratas.
Belgrano ya había avisado desde temprano con un dominio marcado sobre el local. Incluso llegó a convertir en el primer tiempo a través de Passerini, pero el VAR anuló la acción por posición adelantada. Aun así, el equipo de Carlos Tevez no logró reaccionar y el Pirata siguió siendo el conjunto más peligroso.
Talleres también generó situaciones importantes frente al arco defendido por Cardozo, quien tuvo una actuación determinante con grandes atajadas ante las aproximaciones de Rick y Cristaldo, que buscaban desesperadamente el empate. Sin embargo, cada vez que Lucas Zelarayán tomaba contacto con la pelota, Belgrano encontraba claridad ofensiva. El “Chino” volvió a mostrar la jerarquía y la calidad que lo caracterizan, complicando constantemente a la defensa albiazul.
Carlos Tevez intentó modificar el rumbo del partido apoyándose en los cambios desde el banco de suplentes, pero volvió a encontrarse con un Belgrano sólido, convencido y decidido a quedarse con el boleto a los cuartos de final.
Los últimos minutos estuvieron marcados por la tensión y el juego brusco. Alexandro Maidana vio la primera tarjeta roja tras una dura entrada sobre Zelarayán y, ya en el cierre del encuentro, Lucas Passerini y Guido Herrera terminaron expulsados luego de un fuerte cruce cargado de empujones y discusiones.
Con esta victoria, Belgrano consiguió una clasificación histórica al eliminar a su clásico rival frente a miles de hinchas albiazules que colmaron el estadio Mario Alberto Kempes. Además, se metió entre los ocho mejores del campeonato y ahora buscará un lugar en semifinales cuando reciba a Unión de Santa Fe este martes, desde las 19 horas, en el Gigante de Alberdi.
Para Talleres, en cambio, la eliminación significó un golpe durísimo. El equipo quedó fuera de competencia ante su público y en un clásico que quedará marcado entre los más recordados de la historia reciente del fútbol cordobés.
Una nota escrita por Octavio Prochotsky y Nacho Reynoso.





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