¿Fracaso o prejuicio? Lo que se dice de Michael
- El Ancla, en Centro de Medios

- 27 may
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El pasado jueves 23 de abril se estrenó en cines la nueva película biográfica sobre el Rey del Pop, la cual fue muy criticada desde su estreno.

Lionsgate Films anunció oficialmente la biopic de Michael Jackson en febrero de 2022, desde entonces, este proyecto apuntó a ser la película biográfica más esperada.
Un año más tarde, en enero de 2023 se confirmó que la dirigiría Antoine Fuqua (Los 7 Magníficos), pero lo que realmente generó revuelo fue el anuncio de su protagonista: Jaafar Jackson, sobrino de Michael Jackson.
El entusiasmo inicial cambió rápidamente en la semana de su estreno: las primeras críticas apuntaron a la falta de veracidad en la película.
Muchos fanáticos esperaban poder ver el lado más íntimo y vulnerable del cantante. Uno de los cuestionamientos repetidos es que la película “blanquea” la figura de Michael, evitando los aspectos más controversiales de su vida y su carrera. Luego de acuerdos legales y una elección narrativa, Antoine Fuqua tomó la decisión de crear un guión enfocado en el crecimiento de Jackson, desde sus inicios como integrante de la banda “Jackson 5” hasta su independización como solista. Fuqua logró construir un relato más cercano al homenaje que a la investigación.
En este sentido Michael se acerca más a propuestas como Bohemian Rhapsody o Elvis, donde la experiencia musical y la nostalgia pesan más que la profundidad biográfica, funcionando casi como un concierto en pantalla grande.
Más allá de las críticas, hay ciertos aspectos donde tanto críticos como fanáticos parecen coincidir: el destacado debut actoral de Jaafar Jackson, la cuidada recreación visual y el impacto de las escenas musicales, que logran capturar la esencia del artista. Incluso quienes cuestionan la película reconocen su nivel de producción y el trabajo detrás de la puesta en escena.
Gran parte de la crítica cuestiona la veracidad en el film, pero el público respondió de manera muy distinta: Michael logró convertirse en una biopic taquillera, que recaudó 500 millones de dólares a nivel mundial (datos del 10 de mayo de 2026), superando ampliamente su presupuesto de 200 millones. Este contraste abre una pregunta inevitable: ¿Se trata de una película fallida, o de una brecha entre lo que propone el film y lo que el público esperaba encontrar?
Quizá esta película no ha tenido las mejores reacciones porque, al tratarse de una figura con un legado enorme, un historial cuestionable y fuertes acusaciones, la audiencia ya llega con una opinión previa sobre el artista. Antes de verla, el público ya había decidido qué esperaba encontrar en ella, quitándole la oportunidad de proponer un enfoque distinto. Cuando el espectador llega condicionado, la experiencia deja de ser abierta y pasa a ser una búsqueda de confirmación. Aún así, las dos horas de película valen la pena si se busca una experiencia cercana a la de un concierto en pantalla grande.
Más allá de sus aciertos y limitaciones, el debate alrededor de Michael expone algo más amplio: la forma en que hoy se consumen y se juzgan las películas. En este contexto, el film no solo retrata a una figura, sino también al espectador actual: Un espectador cada vez más atravesado por opiniones previas, por la inmediatez de las redes y por la necesidad de posicionarse incluso antes de vivir la experiencia completa.
Así, el cine deja de ser solo una obra para convertirse también en un espacio de validación personal, donde muchas veces se busca reafirmar lo que ya se piensa en lugar de descubrir algo nuevo.
Una nota escrita por Mercedes Baigorria





Impecable redacción!
Interesante punto de vista…