Los lapices siguen escribiendo
- El Ancla, en Centro de Medios

- 24 sept 2025
- 2 Min. de lectura

Deodoro Roca en su ya reconocido manifiesto liminar redactaba sobre una juventud
rebelde, pura, desinteresada. Con un trance fuerte de heroísmo. Al respecto de esto,
también escribió sobre vivir una hora americana, sobre las pisadas fuertes y firmes de una revolución.
Un 16 de septiembre, pero de 1976, unos grupos diversos de secuestradores,
entraron por las fuerzas a las casas de 10 jóvenes rebeldes, que no solo peleaban por
un Boleto educativo gratuito, si no también por un gobierno justo, que acompañe a la
educación pública y de calidad.
La película “La noche de los lápices” no solo es una adaptación de un hecho
horroroso en nuestra historia para recordar, si no también un material audiovisual
fundamental para entender y comprender la cultura nacional, para recordar que no
hay que bajar los brazos sobre aquellos que atentan contra la educación, aquellos
que no quieren que los lápices escriban verdades que les molesta a los señores de
arriba.
Hoy, medio siglo después, el veto de la Ley de financiamiento
universitario, nos pone en una situación donde una vez más, el discurso de odio hacia
la educación publica nos recuerda aquellas palabras de Deodoro: “No podemos dejar
librada nuestra suerte a la tiranía de una secta religiosa, no al juego de los intereses
egoístas”.
Además, creo que también vale la pena recordar lo que supieron componer, cantar y
transmitir los genios de Charly García y Nito Mestre en “Rasguña las piedras” o la
popular “Canción para mi muerte”:
Detrás de las paredes
Que ayer te han levantado
Te ruego que respires todavía
Apoyo mis espaldas
Y espero que me abraces
Atravesando el muro de mis días
Y rasguña las piedras
Y rasguña las piedras
Y rasguña las piedras
Hasta mí
Hace 49 años, el ex presidente de factores demostraba que no le tenía miedo al
comunismo, mucho menos al Peronismo, a lo que mas le tuvo miedo fue a un grupo
de adolescentes rebeldes que no toleraban la obediencia.

Miércoles, 17 de septiembre, parece que las cosas no han cambiado. Ver como señores
desde la comodidad de sus asientos desprestigian al universitario y la Universidad,
como se empalagan con discursos paupérrimos haciendo alusión que en la
universidad se adoctrina, nada más alejado de la realidad.
Resulta muy triste ver como hoy se cuestiona el modelo universitario por el que tanto
se lucho en años anteriores. Como lo hicieron los chicos del Colegio de la Plata en
“La noche de los lápices” , como lo hicieron aquellos jóvenes resistieron en la trágica
noche de “los bastones largos” donde el gobierno de Facto de Ongania echo a
estudiantes, docentes, no docentes y graduados. Ongania en aquel entonces,
derroco al gobierno democrático de Illia y las universidades no se quedaron quietas, fueron las primeras en luchar por mantener la autonomía universitaria que tanto
costó conseguir.
Para cerrar con esto, quiero finalizar con una frase que no me corresponde, le
corresponde a uno de los universitarios más importantes de la historia de Argentina,
el Dr Rene Favaloro:
“Yo no concibo a un universitario sin compromiso social. La humanidad vive un
momento muy especial con todo este neoliberalismo, del consumismo, todo esto
que nos venden por todos lados”.

Por: Santiago Diaz





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