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Los lapices siguen escribiendo

Deodoro Roca en su ya reconocido manifiesto liminar redactaba sobre una juventud

rebelde, pura, desinteresada. Con un trance fuerte de heroísmo. Al respecto de esto,

también escribió sobre vivir una hora americana, sobre las pisadas fuertes y firmes de una revolución.


Un 16 de septiembre, pero de 1976, unos grupos diversos de secuestradores,

entraron por las fuerzas a las casas de 10 jóvenes rebeldes, que no solo peleaban por

un Boleto educativo gratuito, si no también por un gobierno justo, que acompañe a la

educación pública y de calidad.


La película “La noche de los lápices” no solo es una adaptación de un hecho

horroroso en nuestra historia para recordar, si no también un material audiovisual

fundamental para entender y comprender la cultura nacional, para recordar que no

hay que bajar los brazos sobre aquellos que atentan contra la educación, aquellos

que no quieren que los lápices escriban verdades que les molesta a los señores de

arriba.


Hoy, medio siglo después, el veto de la Ley de financiamiento

universitario, nos pone en una situación donde una vez más, el discurso de odio hacia

la educación publica nos recuerda aquellas palabras de Deodoro: “No podemos dejar

librada nuestra suerte a la tiranía de una secta religiosa, no al juego de los intereses

egoístas”.


Además, creo que también vale la pena recordar lo que supieron componer, cantar y

transmitir los genios de Charly García y Nito Mestre en “Rasguña las piedras” o la

popular “Canción para mi muerte”:


Detrás de las paredes

Que ayer te han levantado

Te ruego que respires todavía


Apoyo mis espaldas

Y espero que me abraces

Atravesando el muro de mis días


Y rasguña las piedras

Y rasguña las piedras

Y rasguña las piedras

Hasta mí


Hace 49 años, el ex presidente de factores demostraba que no le tenía miedo al

comunismo, mucho menos al Peronismo, a lo que mas le tuvo miedo fue a un grupo

de adolescentes rebeldes que no toleraban la obediencia.



Miércoles, 17 de septiembre, parece que las cosas no han cambiado. Ver como señores

desde la comodidad de sus asientos desprestigian al universitario y la Universidad,

como se empalagan con discursos paupérrimos haciendo alusión que en la

universidad se adoctrina, nada más alejado de la realidad.


Resulta muy triste ver como hoy se cuestiona el modelo universitario por el que tanto

se lucho en años anteriores. Como lo hicieron los chicos del Colegio de la Plata en

“La noche de los lápices” , como lo hicieron aquellos jóvenes resistieron en la trágica

noche de “los bastones largos” donde el gobierno de Facto de Ongania echo a

estudiantes, docentes, no docentes y graduados. Ongania en aquel entonces,

derroco al gobierno democrático de Illia y las universidades no se quedaron quietas, fueron las primeras en luchar por mantener la autonomía universitaria que tanto

costó conseguir.


Para cerrar con esto, quiero finalizar con una frase que no me corresponde, le

corresponde a uno de los universitarios más importantes de la historia de Argentina,

el Dr Rene Favaloro:


“Yo no concibo a un universitario sin compromiso social. La humanidad vive un

momento muy especial con todo este neoliberalismo, del consumismo, todo esto

que nos venden por todos lados”.



Por: Santiago Diaz

 
 
 

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