Mucho brillo, poco discurso: los Oscar 2026
- El Ancla, en Centro de Medios

- 21 mar
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Entre lujo y lenguaje estético, la industria del cine en la 98° entrega anual del Oscar volvió a desfilar una alfombra roja cargada de moda, ostentación y una pizca de compromiso.

La gala de los Oscar tuvo lugar la noche del 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles, presentando una vez más los premios más importantes del cine. Películas como Una batalla tras otra o Pecadores obtuvieron sus merecidos galardones en la ceremonia de premiación, pero antes del gran acontecimiento, ¿qué looks deslumbraron en la alfombra roja del evento?
Las más grandes estrellas de Hollywood, junto a sus equipos de estilismo, dieron mucho de qué hablar —y fotografiar— a lo largo de toda la premiere: algunas por su excelencia y otras por su poco agraciada performance (no lo dije aún, pero claramente estoy hablando de Heidi Klum).
Lujo, ostentación y grandes nombres hubo en todos los casos, pero solo algunos lograron crear un verdadero lenguaje con su vestimenta y decir algo más.
Entre los nombres que destacan tenemos a la actriz Teyana Taylor, quien —en mi no tan humilde opinión— encabeza el podio de las mejores vestidas (sí, las y vestidas en femenino, porque, como es costumbre, los muchachos no se esforzaron ni un poco para salir de su mundo heteronormado).

Teyana, además de excelente actriz, es un nuevo ícono fashionista, y lo demostró una vez más en los Oscar luciendo un costume de Chanel diseñado por Matthew Blazy. El estilismo estuvo en manos de ella misma, quien sorprendió por su manejo no solo del estilo, sino particularmente de la presencia; algo novedoso y valioso en una época caracterizada por el uniforme y la hegemonía estética.
Entre los diseños tradicionales y el aburrimiento general, Anne Hathaway brilló con su propuesta (mientras ella exista, siempre habrá un gran look). Para esta ocasión, la actriz optó por un Valentino de Alessandro Michele —y me pongo de pie— proveniente de la reciente Couture Week. El estilismo estuvo a cargo de Erin Walsh, quien, gracias a Dios, trabaja con ella desde 2022. Con una silueta maravillosa y un styling que no opaca el trabajo del diseñador, este look es digno de un aplauso fashionista. No es coincidencia que Anne sea la protagonista de The Devil Wears Prada.
Y si de mujeres comprometidas con la causa estética hablamos, no podemos dejar de mencionar a Sarah Paulson. La actriz deslumbró con un look de la última colección de Matières Fécales, “The 1%”, la cual retrata a los villanos de nuestra sociedad: los multimillonarios. Un conjunto que juega con la elegancia y el ostento sin dejar de ser altamente político, gracias a un mensaje contundente y crítico hacia los dueños del mundo.
Llegando al final de este segmento, analizaremos en profundidad el look de quien creemos fue la mejor vestida: Alice Carvalho. La actriz de Brasil optó por un diseño propio de su tierra, una oda a la cultura latinoamericana en su máximo esplendor. El vestido pertenece a la marca brasileña Normando y está hecho de tela de yute y malva, propias del Amazonas brasileño.

Lo que más destacó y comunicó en el look fue el broche con forma de América Latina invertida que lleva en el pecho, el cual se presenta con el enunciado “Abya Yala”. La comunidad indígena kuna denominaba así a nuestras tierras antes de la colonización europea. Para los kuna, Abya Yala significa “la tierra que florece”.
El broche nos remite rápidamente a las ilustraciones del artista uruguayo Joaquín Torres García, quien en una de sus obras puso al sur como el norte. Un acto artístico profundamente político y autónomo, que protesta contra el imperialismo cultural yanqui. Alice no solo brilló por su talento y la belleza de su look: también se posicionó contra el imperialismo moderno, y lo hizo de la manera más fashionista. Un aplauso para Alice, quien demostró que con autenticidad se es mucho más fashion que con lujo vacío.
A lo largo de la noche, las diferentes figuras de Hollywood siguieron su recorrido por la alfombra roja y, con ellas, sus looks. Ya nombramos a la ganadora de la noche, pero ¿quién está del otro lado del podio? ¿Cuáles fueron los looks menos comprometidos?
La lista no puede empezar sino es, como ya anticipé al inicio, con Heidi Klum vestida por la firma hollywoodense Chrome Hearts. La modelo en esta ocasión optó por un diseño columna que destaca por su corset bordado con hilos y pedrería. El look recuerda a las clásicas decisiones estilísticas de los años 2000 sin traer nada particularmente novedoso a la escena, además de una confección bastante estándar que denota cierta mediocridad por parte del diseñador. No es un pésimo look, pero sí decepciona teniendo en cuenta los atrevimientos de Heidi en años anteriores.
En la misma línea, otra de las figuras que no logró destacar fue Renate Reinsve, quien llegó al evento con un look poco trabajado y sorprendentemente insuficiente. La actriz lució un costume de Louis Vuitton rojo intenso, de escote descubierto y clásico en su corte y silueta. El vestido que utilizó es una prenda que necesita complementos para lucirse, y acá es donde la pregunta se vuelve inmediata: ¿dónde está el estilismo? Unas sandalias del mismo tono a juego con el labial, un brazalete de diamantes y el cabello recogido en un salvaje clean look no fueron suficientes. Definitivamente, un look sumamente olvidable.

El podio de las desgracias estéticas culmina con el siguiente nombre: Timothée Chalamet. El actor nominado al Oscar —y sometido a la crítica pública desde hace semanas por sus desafortunadas afirmaciones en distintas entrevistas— se presentó con un look que, además de insulso, tampoco parecía estar a su medida. Vestido por Givenchy, Chalamet utilizó un traje de sastre blanco muy agradable a primera vista, pero si ponemos el foco en el calce nos daremos cuenta de que ese pantalón no es intencionalmente grande —o “oversize”—, sino simplemente está mal confeccionado. Acostumbrado a presentarse con algunos de los atuendos más interesantes de la temporada, este año fue, lamentablemente, la excepción.
Hemos hecho un pequeño recorrido por lo que fueron los looks de una de las alfombras rojas más exigentes de la industria. Destacamos a quienes consideramos más oportunos y a quienes decepcionaron con sus atuendos. Queda claro que el lujo estuvo presente en cada una de las figuras, pero eso no asegura un buen look. A veces, el accesorio principal no debería ser una gargantilla de Tiffany & Co., sino algo mucho más difícil de conseguir: autenticidad, estilo e innovación.
Una nota escrita por Milena Ballesteros.





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