Volvieron las noches de Copa a La Boca
- El Ancla, en Centro de Medios

- 15 abr
- 3 min de lectura
Boca ganó, gustó y goleó en su regreso a la Libertadores en La Bombonera

Boca volvió a disputar un partido por la fase de grupos de la Copa Libertadores en La Bombonera, después de no haber logrado clasificar en dos ediciones consecutivas.
La semana pasada había arrancado ganando en la primera fecha, visitando a la U de Chile, y en esta segunda fecha del torneo continental más prestigioso enfrentó al Barcelona de Ecuador.
En unos primeros minutos donde estuvo impreciso, con poca llegada al área rival y escasa conexión entre sus volantes, el equipo no lograba asentarse. El arquero Agustín Marchesín se retiró lesionado antes de llegar al primer cuarto de hora, en lo que parecería ser una lesión ligamentaria de su rodilla derecha.
No pasaba mucho en el partido, pero Boca poco a poco fue encontrando pases, fluidez y muchas llegadas al arco rival. Paredes y Milton Delgado se adueñaron del mediocampo; apareció el pibe Aranda y Ascacíbar ya anticipaba el peligro con sus llegadas por sorpresa al área.
A los 39 minutos del primer tiempo llegó el primer tanto del equipo xeneize: tras la salida de un córner, la pelota le quedó a Lautaro Blanco, que tiró un gran centro desde la izquierda, el cual agarró en retroceso a la defensa de Barcelona. Lautaro Di Lollo conectó un firme cabezazo con dirección al primer palo que venció las manos del arquero, pese a su esfuerzo.
Así terminó Boca la primera etapa, arriba en el marcador y justificando la victoria parcial ante un equipo que no le generó peligro.
La segunda etapa fue de Boca prácticamente en su totalidad. Seguía llegando con contundencia y estaba firme en defensa y en el mediocampo, presionando cualquier intento de salida o aproximación del Barcelona.
Merentiel tuvo una situación de peligro, donde picó habilitado y, tras un zurdazo cruzado, el arquero respondió bien, saliendo a achicar con las piernas. También tuvo una situación clarísima Aranda, que apareció entrando por el sector izquierdo del área y, tras otra gran salida del arquero, la levantó por arriba; sin embargo, el 1 volvió a lucirse mandando la pelota al córner.
Más tarde, Merentiel tiró un gran centro desde el vértice del área, casi de tres dedos, y Ascacíbar —que en ese segundo tiempo había llegado con una tijera— conectó el envío con el pie y, tras la atajada del arquero, empujó la pelota hacia el arco. Sin embargo, el gol fue invalidado porque el arquero previamente ya había controlado la pelota.
Boca se lucía ante un rival cada vez más cansado, dejando muchos espacios y sin ideas. Incluso tuvo un centro de Leandro Paredes de rabona, mostrando su calidad pero también la confianza colectiva del equipo.
Faltando nueve minutos para el final del partido, y con un resultado que ya para ese entonces quedaba chico en relación con lo que fue el trámite, tras un gran desborde por izquierda de Blanco, el zurdo sacó otro gran centro antes de que se le termine la cancha y Ascacíbar, con un gran cabezazo, marcó el 2 a 0.

Faltando dos minutos para los 90, salieron Bareiro, Aranda y Paredes e ingresaron Giménez, Velasco y Ander Herrera. Estos dos últimos fueron los principales partícipes del 3 a 0, cuando en la última jugada del partido Velasco —que ya había tenido una que se fue al lado del palo— miró hacia el área, pero tocó para Herrera, y este remató desde afuera. Tras un leve desvío en un defensor, la pelota ingresó en el arco, decretando así el resultado final y cumpliendo el sueño del español de marcar con la camiseta azul y oro, con el agregado de que llevó la cinta de capitán en esos últimos minutos.
En uno de los mejores comienzos que ha tenido Boca por Copa Libertadores, el equipo se afianza cada vez más, demostrando carácter, actitud y una idea clara de juego. Es así como debe seguir si quiere conseguir la tan ansiada séptima, que se le viene negando hace casi dos décadas.
El domingo se enfrenta a River en el Monumental, seguramente con algún que otro cambio, además del obligado por la lesión de Marchesín.
Este será un duelo clave para esta primera parte del año, ya que el eterno rival también viene en alza, y una victoria elevaría aún más la confianza del equipo de Úbeda de cara a lo que viene y casi le daría el boleto a los play-offs del campeonato local.
Lo más importante es que Boca está encontrando identidad y el hincha, día a día, se siente más identificado con el presente del equipo de la Ribera.
Una nota escrita por Matias Saiet.





Comentarios